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Entrevista a Carla Lucarella, DF de “El ciego”

Entre el 5 y 30 de agosto se rodó en la localidad misionera de Puerto Esperanza el largometraje “El ciego”, dirigido por Martín Desalvo, basada en el cuento corto “El hijo” del escritor Horacio Quiroga.

La elección del monte misionero como locación, no es casual. Al hablar de la propuesta estética el director expresó que “esta historia bien podría ser contada en cualquier zona rural, pero esa cuestión pagana mística que se respira en Misiones da el marco fantástico que necesita la película. Sin embargo, siento la necesidad de que esta

historia sea contada de una manera directa. Casi documental para potenciar el drama de los personajes. Quiero lograr que el espectador sienta el esfuerzo de vivir en el monte, que sienta el calor del horno y el frío de la noche en el monte”.

En este marco, la Dirección de Fotografía es primordial y para este rol Desalvo eligió a Carla Lucarella, fotógrafa oriunda de Buenos Aires con destacada formación y trayectoria. Su carrera cinematográfica comenzó como asistente de cámara en cine y publicidad a comienzo de los años 2000. Trabaja desde entonces en comerciales, videoclips y largometrajes como foquista y camarógrafa. Como Directora de Fotografía ha realizado cortometrajes, series y comerciales.

Conversamos con ella acerca de la experiencia de rodar en Misiones y sobre el trabajo de las mujeres en roles técnicos principales.

– ¿Es la primera vez que filmás acá en Misiones?

– Sí, es la primera vez.

– ¿Qué percepción y experiencia te llevás de haber rodado en Misiones?

– Increíble, muy muy contenta. Fue una experiencia increíble, la verdad que nosotros estamos haciendo una película muy chiquita, con poco presupuesto y equipamiento, somos muy pocos y el valor agregado que tiene la película nos lo da la luz y las locaciones. O sea, este lugar tiene ese valor agregado, todo lo que la película no tiene lo estamos sacando de ahí, todo lo interesante está en las locaciones y en la luz particular que hay en este momento que es invierno y está cruzando el sol de una manera medio oblicua, que no es lo mismo que filmar en verano. El clima es espectacular, no llovió ni una sola vez, no tuvimos que correr nada por lluvia. Y bueno, eso, para mí lo más importante que tenemos como material de trabajo son las locaciones y la luz natural; tenemos muy poca luz, muy poco equipamiento de luces, poca gente para trabajar, poco tiempo y estamos como trabajando casi exclusivamente con luz natural, sobre todo los exteriores son todos luz natural.

– ¿Cómo fue tu relación con el equipo técnico misionero, siendo tu primera vez filmando acá?

– Excelente, excelente. La verdad, todo el equipo en general, y mi equipo en particular, que son tres personas: un foquista, o sea un solo asistente de cámara, en general el equipo de cámara se compone de cuatro personas, y Omar Gauna, que es mi único asistente de cámara, está haciendo el trabajo de cuatro personas él solo, siempre de buen humor, siempre impecable, no tuvimos ningún problema técnico. Lo mismo Iñaki (Echeberría) como gaffer, y Yacaré (Gastón Della Bernarda) como eléctrico, están haciendo el trabajo que por ahí estarían haciendo cuatro personas también. Iñaki es tipo dos personas a la vez las 24 hs., porque se ocupa del grip y de la luz. Todo lo que pedí lo intentaron hacer, hemos corrido, hemos no llegado, pero siempre de buen humor, y siempre impecable.

– Tenés casi 20 años trabajando en fotografía, en dirección de fotografía, ¿Cómo ves el avance en la cuestión de género? ¿Crees que vamos a llegar a la paridad en el cupo laboral? ¿Cómo fue tu lucha, como es tu lucha particularmente siendo una de las abanderadas?

– Si, la verdad que desde muy chica empecé a estudiar fotografía y trabajo hace muchos años como directora de fotografía; pero en determinado momento pensé que no era posible, porque en esa época no había mujeres en roles técnicos en el área de fotografía a nivel profesional de la industria cinematográfica y de la publicidad, y yo en un momento conseguí entrar como asistente de asistente de asistente. Y empecé a hacer carrera como asistente, a la vez que seguía haciendo cosas mías independientes como directora de fotografía, profesionalmente yo trabaje muchísimo tiempo como asistente. Sigo haciendo algunas cosas en este momento todavía de foquista en publicidad, porque bueno, económicamente sigue siendo un laburo muy rentable (y que todavía no hay mujeres trabajando…). Mi carrera de 20 años es como directora de fotografía en cosas totalmente independientes, “El ciego” es el primer largometraje que yo hago como directora de fotografía. Yo tengo muchísimos largos como asistente de cámara, como foquista y como camarógrafa, pero este es el primero que hago como directora de fotografía. Mi carrera de 20 años fue de asistente básicamente, yo fui foquista muchos años porque, en un punto, necesitaba entrar en la industria para comprenderla. El cine es un oficio, y de alguna manera se requiere que uno pueda hacer los roles de asistencia primero para poder llegar a dirigir un equipo, y las ideas. Pero se extendió mucho tiempo, porque justamente está este techo de cristal que impide que de alguna manera, por culpa de nadie en particular, y del patriarcado en general, las mujeres en el área de cámara y de cine digamos, lleguemos hasta un techo, es camarógrafa, foquista y camarógrafa. Muchas se quedan ahí, yo en este momento estoy pegándole al techo con la cabeza, y sí lo estoy rompiendo, pero está sucediendo en este momento y está sucediendo a la par en mi caso y en millones de casos más, hay un montón de mujeres en este momento que están empezando a hacerlo. Muchas mujeres que veníamos laburando en roles de asistencia y que lentamente vamos encontrando las pequeñas oportunidades, porque en realidad se trata solamente de oportunidades. Es difícil que a una mujer le den esta responsabilidad tan particular que tiene el director de fotografía, el director o la directora de fotografía. Es muy difícil y la industria cinematográfica en la Argentina en este momento está permitiendo estos espacios para las mujeres en cine, en largometrajes, y en cortometrajes también, pero todavía está muy difícil en publicidad, porque no hay ninguna mujer directora de fotografía en publicidad.

Igualmente vos estás poniendo un piso desde el cual empezar a saltar ahora, en ese sentido es muy importante. Estás buscando, encontraste tu lugar, es la primera experiencia que tenés por lo que me contás, te está yendo bien…

– Si, si, la verdad que también me estoy yendo con una película que está quedando increíble, a nivel fotografía lo que nosotros hicimos entre el equipo que tenemos, las pocas luces que tenemos, la cámara que tenemos, y las locaciones y la luz de este lugar, yo me estoy llevando un material con el que estoy feliz.

– ¿Qué es lo que te apasiona de tu profesión?

– Para mí esto es como un juego, a mí me dan una cámara y las luces y la oportunidad de fotografiar y, no sé, tengo siete (años) y estoy jugando, lo disfruto mucho. Y verlo plasmado es la magia del cine.

– ¿Cómo percibís a futuro, qué es lo que faltaría, por qué camino habría que seguir para lograr una equidad de género en la participación en la industria?

– Mirá, este año, por primera vez, empecé a hacer algo que nunca había hecho, que es participar de grupos, de frentes y de colectivos: el Colectivo de Técnicas de Cine y Publicidad, el Frente Audiovisual Feminista, estoy en la Comisión de Género de ADF, que es la asociación de autores de Fotografía argentina, y me parece que es como juntarse y participar de estos movimientos que son muy fuertes, que van a hacer un click y van a cambiar algo, está sucediendo. Eso, juntarse y participar, no sabemos muy bien qué es lo que hay que hacer, pero en principio juntarse, y no dejar de perseguir las oportunidades y tomar las oportunidades y hacer el trabajo. Eso, tomar las oportunidades, hacer el trabajo, y que caiga todo por su propio peso.

Carla destacó el trabajo junto a sus compañeros de rodaje de “El ciego” pero señala que no deja de llamarle la atención que sólo haya tres mujeres en el total del equipo, dos locales en los roles de vestuarista y maquilladora -roles históricamente femeninos- y la tercera, que es ella. Al respecto expresó que “habría que ver las variables, no sé si es porque no hay mujeres para otros roles o por qué, pero estaría bueno que comience y se pueda cambiar”, concluyó.

*Entrevista realizada por Quenia de los Santos, asistente del Distrito Audiovisual Norte.

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